Port of Call LAST UPDATE July 1, 2010
site design imagesparkle.com
23 de abril de 2010 Da Nang, Vietnam – Un país unificado, dividido por el dolor
image

No hay señales obvias de que el país haya sido devastado por la guerra, al ver a los niños jugando tranquilamente en las calles de Da Nang.

Banderas rojas nos envuelven mientras caminamos la calles transitadas de Da Nang. Ya han pasado 35 años desde la reunificación de Vietnam y la población local está celebrando, adornando sus hogares y edificios públicos con miles de banderas. En el centro de cada bandera hay una estrella amarilla de cinco puntas. Cada punta representa un pilar de la sociedad de la nación: los agricultores, pescadores, estudiantes, obreros y comunistas. Pero a pesar del deseo de los habitantes de mostrar su orgullo por la reunificación de su país, subsisten las divisiones en Vietnam. Bajo el mar de rojo y amarillo, existen profundas cicatrices de la guerra.

Da Nang, la cuarta ciudad más grande del país, es el domicilio de uno de los puertos más transitados de Vietnam, y es también el área donde los Estados Unidos envió al primer contingente de unos 200,000 soldados estadounidenses que lucharon en la guerra de Vietnam durante los años 1960 y 1970. El conflicto comenzó entre las fuerzas del norte y el sur de Vietnam en 1959; pero rápidamente se convirtió en una devastadora campaña con la participación de tropas y arsenal extranjeros. Cuando las tropas de EE.UU. se retiraron de Vietnam, aproximadamente cuatro millones de civiles habían sido asesinados.
site design imagesparkle.com
image

El Sr. Truhe dice que el túnel (cerca de su mano) es tan pequeño, porque muchos vietnamitas estaban desnutridos durante la guerra.

Nuestro guía, Nguyen Le Quan dice que el país continúa dividido, con los del sur sufriendo discriminación si tratan de radicarse en el norte. Él dice que es poco probable que se les concedan puestos en el gobierno o en otros trabajos de influencia. La amarga ironía de esto es que durante la guerra de Vietnam, las fuerzas armadas del Viet Cong del norte contaron con el apoyo de muchas personas que vivían en las zonas del sur, quienes lucharon contra las tropas al mando de EE.UU.

Los participantes se reunieron con un ex combatiente del Viet Cong llamado Sr. Truhe durante una visita a una zona conocida como K-20. La casa del Sr. Truhe, que conduce a una intrincada red de túneles utilizados en el pasado por el Viet Cong, está a solo cinco minutos en carro de una de las siete bases aéreas de EE.UU. construidas en Da Nang durante la guerra. Él le dice a los participantes que perdió un ojo cuando fue golpeado por soldados de EE.UU. y que su hermano fue asesinado durante la guerra. Él explica que muchos vietnamitas eran agricultores de día y combatientes del Viet Cong de noche.
image
Sin el Centro, estos jóvenes enfrentarían una vida de aislamiento y discriminación.
Da Nang está clasificado como una zona contaminada con dioxinas a causa de las toxinas utilizadas por las fuerzas de EE.UU. durante la guerra de Vietnam. En un intento para dejar al Viet Cong sin refugio, una gama de productos químicos con nombres en código por colores como “Agente Azul” y “Agente Negro” se rociaron desde aviones para destruir la selva y los cultivos. Más de 80 millones de litros de productos químicos fueron rociados, de los cuales el 65 por ciento fue el más notorio herbicida, comúnmente conocido como “Agente Naranja”.

Las dioxinas causan anomalías en el desarrollo durante el embarazo y esto ha devastado a las generaciones que nacieron después de la guerra. Durante una visita a dos centros de apoyo para el Agente Naranja / Víctimas de Dioxina, los participantes de El Barco de la Paz se enteraron directamente de los terribles efectos que estos productos químicos han tenido sobre los vietnamitas. Allí, conocieron a decenas de niños y niñas que sufren de alteraciones genéticas, como articulaciones fusionadas y espina bífida.
image
Los participantes juegan con los niños.
Un grupo grande de participantes, incluidos los Hibakusha (sobrevivientes de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki), almorzó con personas al cuidado de la Asociación de Da Nang para las Víctimas del Agente Naranja / Dioxina (DAVA por sus siglas en inglés). El centro fue creado hace cuatro años por Nguyen Thi Hien, quien expresó que el centro se fundó para apoyar a las víctimas y ayudarlas a integrarse más en la vida diaria. “Hay quienes tienen más capacidades y les enseñamos cosas como artes manuales para que puedan encontrar trabajo”, dice.

Muchos en el centro están muy discapacitados, y fue desafiante ver a tantas personas cuyas vidas fueron afectadas por el terrible legado de la guerra. Pero la atmósfera se iluminó cuando los participantes de El Barco de la Paz llevaron algunos regalos para el Centro. La sala se convirtió en una caravana de globos, pelotas y burbujas que flotaban por el aire. Trozos de papel de colores cubrían las mesas mientras los participantes y jóvenes en el Centro trabajaban juntos para hacer pequeñas grullas y flores de papel.
image
El fundador del Centro, Nguyen Thi Hien (a la derecha), agradece a El Barco de la Paz por la donación de provisiones.
El Barco de la Paz utilizó la visita al Centro para donar cajas llenas de provisiones. Estas incluyeron materiales de papelería, bolígrafos, lápices y otros artículos donados por los residentes de Japón. Los artículos pequeños como estos son muy valorados, porque le dan a las y los jóvenes en el Centro que sufren de extremidades deformadas la oportunidad de desarrollar más destreza en los dedos y las muñecas.

Después de un banquete vietnamita de rollos de primavera, sopa y fideos, seis personas del Centro presentaron una danza tradicional. Tan pronto como esto terminó, la gente en el público, incluidos otros jóvenes locales y los participantes de El Barco de la Paz, se apresuraron a la tarima para un baile improvisado. Hubo un sensación de optimismo en la sala cuando los participantes entendieron de primera mano que pueden ayudar a crear un futuro mejor para los niños y niñas de Vietnam.
image
Este helicóptero fue capturado de las fuerzas del sur y utilizado por el Viet Cong.
Antes de irse de Da Nang, los participantes también visitaron el Museo Ho Chi Minh, dedicado al líder que luchó para hacer de Vietnam la nación que es ahora. El terreno está lleno de tanques, armas y aviones de EE. UU., todos capturados por los combatientes del norte durante la guerra. El Sr. Nguyen, nuestro guía, habla con orgullo del ex líder de Vietnam que vivió en Europa mientras planeaba revolucionar a su país.

Cuando salimos del museo, el Sr. Nguyen expresó que los recuerdos de la guerra han ido despareciendo poco a poco de la psique de la nación. “La nueva generación no conoce la guerra. No les importa”, dice con una sonrisa despreocupada. Quizás esta generación será capaz de unir verdaderamente al país que tiene tantas ganas de celebrar su reunificación.