Port of Call LAST UPDATE August 8, 2010
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1 de junio de 2010 Copenhague, Dinamarca – Un futuro renovable
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El polímero es un material muy resistente y duradero, que reduce en gran medida el peso de un edificio.
El Faro Verde es uno de los edificios más extraños en el cuál los participantes del viaje No. 69 han estado. Para empezar no hay esquinas. Es redondo para maximizar la luz del sol que cae desde el techo, que está hecho casi todo de claraboyas. El exterior se compone de un material super ligero llamado polímero, que es 30 por ciento vidrio y 70 por ciento almidón de maíz, una sustancia natural. “La fachada sólo pesa seis toneladas, pero el exterior de un edificio de este tamaño normalmente sería de 120 toneladas,” nos dice nuestra guía Mai-Britt Peterson. Estamos en Copenhague para aprender acerca de la sostenibilidad, como parte del Programa Universidad Global del Barco de la Paz. La ciudad utiliza la mayor cantidad de energía renovable per cápita y ha estado por mucho tiempo a la vanguardia en el uso de fuentes alternativas de energía como la eólica y la solar. La ciudad es tan reconocida por la comunidad internacional, que el año pasado los dirigentes de todo el mundo viajaron a Copenhague como parte de las conversaciones para desarrollar un nuevo acuerdo para la prevención del cambio climático.
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Incluso en días nublados, el alumbrado eléctrico se usa con moderación porque el edificio está iluminado por la luz solar.
Cada parte del Faro Verde ha sido específicamente diseñada para que el edificio sea casi neutro en carbono. Fue construido el año pasado por la Universidad de Copenhague, y contó con fondos aportados por el ayuntamiento y los grupos empresariales. Hay 15 personas trabajando en las oficinas del Faro Verde y el rendimiento del edificio será revisado por la Universidad en octubre de 2010. Se espera que el Faro Verde, durante su primer año en uso, genere menos de 30 kilovatios por metro cuadrado. Esto es mucho menos que la restricción de 97 kilovatios puesta por los planificadores de la ciudad de Copenhague en edificios de tamaño similar. Además, casi toda la energía es proporcionada por 76 metros cuadrados de paneles solares que cubren el exterior del edificio. Copenhague es una ciudad fría, así que el Faro Verde a veces dependerá de la energía de la central eléctrica local cuando sus reservas de energía solar se agoten. Pero esta es una cantidad tan pequeña que la cuenta total de electricidad se espera que sea sólo $ 212 USD por todo el año.
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Christina Anderskov dice que la primera de un nuevo grupo de turbinas será construida en Copenhague para el año 2013.
Copenhague ha reducido sus emisiones de carbono en un 20 por ciento desde 1999 y está planeando reducirlos en otro 20 por ciento para el 2015. En la oficina de Greenpeace Dinamarca hablamos con Christina Anderskov, la funcionaria municipal encargada del plan para que Copenhangue sea más ecológica. Ella dice que hay más de 34 proyectos en marcha para reducir las emisiones de la ciudad, que van desde exhortar a las personas a montar en bicicleta, a utilizar fuentes naturales de energía. Ella dice que “Al menos 75 por ciento de la reducción para el año 2015 será el resultado de cambiar nuestro consumo de energía”. “Esta es una cantidad enorme y calculada, de modo que nos vemos obligados a desarrollar nueva tecnología innovadora, así como revisar nuestra red de energía existente". La ciudad ya cuenta con una cuantas turbinas eólicas que producen electricidad, pero otros 150-200 se necesitan para ayudar a la ciudad a lograr su meta de ser neutral en carbono.
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Tarjei Haaland lleva a los participantes a una central eléctrica que utiliza mitad gas natural y mitad carbón para generar energía.

Hay algunos obstáculos que las autoridades municipales están tratando de superar. El Gobierno federal aprobó recientemente una ley que levantó la prohibición en la construcción de nuevas centrales eléctricas alimentadas con carbón. Tarjei Haaland, activista de Greenpeace para el clima y la energía, dice que esto permite que algunas centrales eléctricas, que utilizan gas natural o biomasa (la quema de paja) que es más caro, opten por el uso de carbón que es más barato. “Avanzar hacia el carbón es un paso atrás, tenemos que movernos hacia el desarrollo de electricidad más limpia a través del gas natural y la energía renovable,” dice. Dinamarca importa todo su carbón y en promedio más de cuatro kilogramos de carbón se queman por día por cada Danés. El Sr. Haaland dice que el resto de Dinamarca debe seguir el ejemplo de Copenhague y reducir sus emisiones de carbono.
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Las turbinas se han construido en una ligera curva con más de tres kilómetros entre la primera y la última.
Nos dirigimos después en un barco pequeño hacia 20 turbinas de viento construidas en el año 2000, que proporcionan cuatro por ciento de las necesidades electricas de Copenhague. El sitio del parque eólico es Middlegrunden, un área en el mar cerca del puerto de la ciudad. Las turbinas fueron construidas por la Cooperativa Middlegrundens Windpower, que se estableció para reducir la cantidad de emisiones producidas por Copenhague. Se trata de un proyecto conjunto y la mitad de las turbinas son propiedad de la cooperativa, la otra mitad pertenece a Dong Energy. Más de 8,600 personas invirtieron en las turbinas de propiedad de diez cooperativas y cada una tiene un promedio de cinco acciones que representan la cantidad de energía producida por el parque eólico. Greenpeace ha comprado diez acciones para cubrir el equivalente a la cantidad de electricidad que su oficina produce cada año.
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Cada turbina tiene 64 metros de altura y el rotor tiene un diámetro de 76 metros.
El sonido del masivo rotor giratorio sólo se pudo escuchar cuando anclamos el barco justo debajo de la primera turbina. Aunque se ven como estructuras grandes de lejos, una clara comprensión de su enorme tamaño solo se puede obtener de cerca. Stefan Naef, portavoz de la Cooperativa Middlegrundens Wind Power, nos dice que el grupo es excepcionalmente transparente sobre la forma en que opera. “Si nos fijamos en otras empresas de energía, son muy secretas y hacen pública muy poca información,” dice. “Pero somos muy abiertos sobre lo que hacemos e incluso se puede ver nuestra producción diaria de energía en nuestro sitio web.” La cooperativa está buscando otras formas de construir más centrales eólicas y reducir la dependencia de carbón de Copenhague.

Para más información, ver los siguientes enlaces:
Greenpeace Dinamarca: www.greenpeace.org/denmark/nyt-hjem
Cooperativa Middelgrundens Wind Power: http://www.middelgrunden.dk/middelgrunden/?q=en