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Port of Call |
LAST UPDATE February 10, 2010
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| 3 de enero de 2010 |
Manila, Filipinas – Niños japonés-filipinos: Relacionándose con la tierra de sus padres |
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| La ex artista Analisa Alnas, que solía trabajar en Japón, y su hija Jemina en las instalaciones de DAWN. |
Hay ente 100,000 y 200,000 niños cuyas madres filipinas viajaron a Japón para trabajar en bares y cuyos padres eran clientes japoneses de esos lugares. Las mujeres, conocidas como “Artistas Extranjeras” (OPA por sus siglas en inglés), viajaron a Japón para trabajar; pero a su llegada se vieron obligadas a esperar a clientes del sexo masculino y con frecuencia a salir con ellos en “Dohan” (citas forzadas). Estas citas suelen conducir a relaciones sexuales y a veces relaciones amorosas; pero en muchos casos las mujeres regresan a Filipinas solas, embarazadas y sin dinero.
“La Red de Acción para el Desarrollo de la Mujer” (DAWN por sus siglas en inglés) es una de las pocas organizaciones que ofrecen ayuda a los ninos japonés-filipinos (JFC) y a sus madres. Camelita Nuqui, llamada “Mel” de cariño, Directora Ejecutiva de DAWN, ha pasado los últimos 14 años tratando de reestablecer la relación entre los niños y sus padres en Japón. |
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| Todos en DAWN, nos cuenta Mel, habían estado esperando ansiosamente el retorno de El Barco de la Paz a las Filipinas. |
Cuando El Barco de la Paz atracó en Filipinas, 17 participantes visitaron la oficina de DAWN y el centro de formación para tener un intercambio cultural con algunos de los 92 niños que actualmente están afiliados a DAWN y para conversar acerca de las habilidades que sus madres desarrollan a través del programa de capacitacion “Sikhay” (auto-desarrollo).
Las madres y sus hijos se unieron a los participantes de El Barco de la Paz para un día de canciones y juegos; pero el grupo también tuvo una sesión de debate sobre la paz y la diversidad. Los participantes de ambos grupos estuvieron de acuerdo con que vivir en una nación segura y rica no siempre implica que sea mas fácil vivir una vida feliz.
Los niños mantuvieron a los participantes muy ocupados la mayor parte del día. Debido a que DAWN ha tenido una larga relacion con El Barco de la Paz, Mel confesó que muchos de los niños estaban emocionados por finalmente conocer a los participantes japoneses. Han pasado cinco años desde la última visita a Manila por parte de El Barco de la Paz. |
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La Srita. Eriko Nakada confesó estar “sorprendida” por la manera en que los niños japonés-filipinos aceptan y afrontan su situación. |
“Los ninos fueron muy amigables” dijo el participante Nada Eriko. “Yo pensé que los niños iban a estar enojados con Japón y que talvez no les gustaba el país por no haber podido ver as sus padres japoneses; pero al contario ellos se comportaron muy cálidos y amables.”
Cada año DAWN lleva a un grupo de niños a Japón para realizar obras de teatro que tratan del tema de crecer sin el apoyo de sus padres. El grupo de teatro “Akebono” – madrugada en japonés - viaja por varias ciudades para enseñar acerca de los niños JFC y los derechos que se merecen. Es también la mejor oportunidad para algunos de los niños de conocer a sus padres y demás familiares.
“Algunos padres se niegan rotundamente a reunirse con sus hijos” dice Mel , “porque tienen familias japonesas y no quieren que su otra familia se de cuenta (del otro niño). Pero los hombres que cooperan, dice ella, a veces ofrecen apoyo financiero”. |
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| El pequeño Chikara Nakamura, de 10 años de edad. |
Japón desde el 2005 ha disminuido de manera constante el número de visados para “Artistas” que expide a mujeres en Filipinas; pero el gobierno ha tomado muy pocas medidas para reconocer y apoyar a los niños JFC. Estos ninos, a menos que nazcan y crezcan en Japón, desde hace muchos años no tienen derecho al apoyo de sus padres y les es casi imposible obtener la residencia japonesa.
El año pasado, Mel dice, el gobierno japonés comenzó a permitir que niños JFCS -cuyos padres no están casados - fueran incluidos en el sus registros familiares; pero solo si el padre reconoce al niño formalmente como hijo suyo. Si el niño es registrado antes de cumplir los 18 años, tendrá oportunidades de obtener la residencia japonesa.
“Este es un logro positivo”, dice ella, “pero estamos promoviendo que el gobierno japonés ayude a los niños JFC de otras formas, como brindando ayuda con sus estudios”. |
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Los actores, en escena durante la presentación de la obra “Perro-Grulla”, se inspiran en sus historias personales al momento de presentar la obra a los asistentes en Japón. |
De regreso a bordo de El Barco de la Paz, el grupo de teatro Akebono mostró una obra llamada “Perro-grulla”, usando animales para representar las nacionalidades de los ninos: japonesa (grulla) y filipina (el perro). La obra no solo cuenta la historia de los niños JFC, quienes anhelan una relación con sus padres, sino que tambien comparte las dificultades de crecer con un origen racial mixto. Otros niños a menudo intimidan a los JFC por su apariencia y “Japino” es una burla común que los agresores usan. La producción de teatro, dice Mel, ayuda a los niños a aceptar su situación.
Los participantes de El Barco de la Paz se sorprendieron por la honestidad de los niños en sus interpretaciones emocionales. “Si yo fuera ellos, yo no podria hacerlo,” dijo la Señora Nakada. “En lugar de reprimirse, ellos se mostraron abiertos y me di cuenta que tienen la fuerza para mostrar sus debilidades, lo que es muy difécil de hacer.”
Para más informacion, visite el sitio web de DAWN: www.dawnphil.org
Con la asistencia de traducción de Hiramatsu Yuta y Fukuda Hikari. |
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