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13 de octubre de 2009 Retomando los campos de la muerte de Camboya
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Este oficial de CMAC es uno de las miles de personas trabajando en todo el país para identificar y neutralizar minas antipersonales.

La hierba verde y los espacios abiertos son generalmente lugares en los que a casi todos nos gusta estar; pero en Camboya se les toma con mucha precaución. Treinta años después del final del sangriento conflicto civil que dejó más de dos millones de muertos, aún quedan otros tantos millones de minas sin explotar que permanecen escondidas debajo del suelo del país.

Nadie sabe con precisión la localización de todas las minas, y en muchos de los casos la gente de la localidad solo se da cuenta de la existencia de un campo minado cuando alguien pisa alguna de las minas por accidente. En todo el mundo, se considera que hay aún entre 60 y 80 millones de minas antipersonales, repartidas en 82 países. De estos, la situación en Camboya es particularmente preocupante, ya que las heridas y discapacidades provocadas por las minas vienen a sumarse a la ya difícil situación de la mayoría de los camboyanos para asegurarse un estándar mínimo de vida.

Desde 1998, la Campaña de Acción contra las Minas Antipersonales de El Barco de la Paz (PMAC por sus siglas en inglés) ha venido trabajando para colaborar en la remoción de estas minas en el planeta. En Camboya, PMAC trabaja con el Centro de Acción de Minas de Camboya (CMAC) con la finalidad de extraer minas activas y expandir así las áreas securizadas. En 11 años de trabajo, El Barco de la Paz ha financiado la limpieza de 886,472 metros cuadrados de terreno y construido sobre éstos 5 escuelas elementales en la región de Koh Ker.
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La participante Ito Mami ayuda a los estudiantes de la escuela elemental de Koh Ker con un proyecto de arte.
En la mayoría de sus viajes globales, El Barco de la Paz también ofrece visitas de campo a Camboya, para concientizar a sus participantes sobre la existencia y el impacto de las minas antipersonales. En el viaje global 67, 26 participantes tomaron parte en una visita de 3 días a Koh Ker. Además de observar las actividades de desminado, las y los participantes también pudieron pasar algún tiempo en la comunidad y comprender un poco más acerca de los retos a los que se enfrenta Camboya y sobre el perdurable impacto de las minas.

En una de las escuelas elementales de Koh Ker, los participantes escucharon las palabras del Director, de solo 25 años de edad, quien habló del gran nivel de ausentismo escolar. Su comparativa juventud es en sí misma un indicador de las consecuencias que el conflicto de los años 70 ha tenido sobre el desarrollo de los recursos intelectuales del país. Mientras Camboya continúa sus esfuerzos para restablecerse, muchas familias se ven aún en grandes dificultades tratando de llevar comida a la mesa familiar, lo que hace del trabajo infantil una prioridad por encima de la educación.
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La Srta. Kato Yuka, pide donativos para la Campaña de Acción contra las Minas Antipersonales de El Barco de la Paz (PMAC) , después de la visita que hiciera a Camboya.

Algo que muchos de los participantes en el programa pudieron comprender también, fue el rol que las minas juegan en el ciclo de la pobreza que se vive en Camboya. Durante una visita sostenida a un centro de rehabilitación de víctimas, las y los participantes pudieron interactuar con ciudadanos civiles, cuyas heridas y amputaciones los exponen a discriminación y les hace extremadamente difícil encontrar un empleo tradicional. El Barco de la Paz ha venido trabajando con el centro para ayudar a las víctimas a recuperar su autonomía a través del desarrollo de habilidades. En el futuro, El Barco de la Paz también espera poder donar prótesis para aquellos que han perdido sus miembros a causa de la explosión de minas antipersonales.

Después de la visita, muchos de los participantes expresaron su disposición de involucrarse en la Campaña de Acción contra las Minas Antipersonales, e inmediatamente después de volver al barco organizaron una colecta de fondos a bordo. En un período de solo dos horas, lograron reunir cerca de 1,600 dólares, los cuales serán utilizados en futuros proyectos, en colaboración con el Centro de Acción de Minas de Camboya.