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29 de noviembre de 2009 Apia, Samoa – Women in Business: Conectando familias con el mercado global
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Lafua Mano Lami (a la izquierda) y su esposa Tipesa trabajan en la producción de aceite orgánico de coco en el taller de la familia. En esta fotografía, Lafua explica cómo el coco rayado se calienta para sacarle la humedad antes de ser pasado por la presa.

El viaje global 67 llegó a Samoa exactamente dos meses después que un tsunami (maremoto) devastara mucho de la isla. Los esfuerzos de reconstrucción continuaban aún en la aldea de Siumu; pero la producción de aceite de coco continuaba ininterrumpida en el taller de la familia Mano Lami. Los participantes de El Barco de la Paz visitaron este terreno para poder observar de cerca cómo los sistemas y tecnologías simples pueden convertir una tradición familiar en un negocio viable y sostenible.

Desde su fundación en 1991, “Women in Business” (WIB, nombre en inglés que significa “Mujeres en negocios”) ha venido desarrollando en Samoa un modelo de desarrollo con base familiar. Su misión principal es dar asistencia a familias en la generación de ingresos. La oficial de proyectos de WIB, la Srita. Supervisor Auvele, comentó que las aldeas estaban perdiendo sus jóvenes a manos de las áreas urbanas y de empleadores extranjeros, por la falta de oportunidades de empleo a nivel local. “Las y los jóvenes son el soporte de la comunidad”, nos explicó, y su migración pone en peligro el futuro de sus aldeas de origen. De esta forma, los negocios familiares crean una fuente alternativa de ingresos para las y los jóvenes de Samoa. En el taller de los Mano Lami, tres generaciones de la familia están involucrados en la producción de aceite orgánico de coco, bajo un esquema de comercio justo impulsado por WIB.
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La Srita. Supervisor Auvele nos muertra una copia de los lineamientos desarrollados por WIB para ayudar a los productores a lograr altos rendimientos de calidad.

WIB se constituye en mediador entre los productores comunitarios y los compradores internacionales, y actualmente más de mil samoanos están registrados en la ONG. La organización les da entrenamiento en principios básicos de emprendedurismo y técnicas de producción para ayudarles a competir en los mercados globales. De igual forma, las ganacias de las transacciones que han sido negociadas por WIB regresan a las manos de los productores locales. Uno de los mayores éxitos que esta ONG ha logrado asegurar para los productores locales es la venta de aceite orgánico de coco a “The Body Shop” – una compañía internacional de productos para el cuidado de la piel – como parte de su programa de comercio comunitario.

Sin embargo, se necesita un estricto control de calidad para el mantenimiento de este contrato, lo cual ha dado la oportunidad perfecta a WIB para fortalecer mejores prácticas entre sus miembros. La organización diligéntemente promueve el manejo eficiente de recursos, el mantenimiento de datos y altos niveles de higiene. En el caso de la producción de aceite de coco, se dan también certificación orgánica a los productores y se promueve el uso de molinos y presas manuales para la produccion del aceite. WIB recolecta el aceite producido por las familias y realiza las pruebas de humedad y acidez requeridos antes del envío. El proyecto ha provado ser tan efectivo que “The Body Shop” ha aumentado su demanda y actualmente WIB trabaja para ampliar su capacidad de manejo.
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Isabela Simii Belford es una de las beneficiarias del entrenamiento en artesanías ofrecido por WIB. La Srita. Belford se gana la vida con sus elaboradas carteras y abanicos tejidos. Asimismo, su hijo trabaja en el sector pesquero, con la ayuda del programa de microfinanzas también provisto por WIB.
La producción de aceite orgánico de coco es solamente uno de los diversos programas de WIB. La ONG ofrece también entrenamiento en la fabricación de artesanías y patrocina contratos para la elaboración de esteras (un verdadero arte samoano). Estas esteras (o tapetes trenzados de fibra vegetal) son atesorados en los hogares de Samoa y se puede tardar hasta 30 semanas en su elaboración, siendo valorados hasta en dos mil dólares la pieza. Otro de sus programas principales es la microfinanza. WIB actualmente apoya a sus miembros involucrados en agricultura de exportación, artesanías y pesca, mientras que a la vez también se enfoca en la mitigación de desastres. La Srita. Supervisor comentó que, dado el hecho de que Samoa es vulnerable a los ciclones, su ONG promueve que sus miembros se alejen de la costa y que almacenen bien sus semillas. Según su experiencia, estas dos medidas han hecho una amplia diferencia en cómo los productores han logrado reponerse después del tsunami del 29 de septiembre de este año.

“Si podemos contribuir en nuestras propias aldeas, podremos también hacer una diferencia a nivel nacional”. La Srita. Supervisor explicó que para WIB el tener fuertes economías locales está directamente conectado a la creación de una economía nacional samoana fuerte. Sin embargo, WIB no busca la industrialización del país, sino más bien promover una fusión de tradición, tecnología y comercio para ayudar a las mujeres, familias y a la juventud a generar ingresos.

Dentro del buque de El Barco de la Paz se organizaron actividades de colecta de fondos para ayudar a los esfuerzos de reconstrucción post-Tsunami en Samoa. El dinero recolectado será entregado a Women in Business and SUNGO (una red de ONG del país).