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3 de febrero de 2009 Mientras el barco se dirige a Kenia, Kenia sube al barco!
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Sengenya Stars, músicos de Kenia, realizan una presentación abordo del barco
Cuando nuestra ponente invitada, Chiaki Hayakawa, se unió a nuestro viaje global en Singapur, se trajo un pedacito de Africa consigo. Por las dos semanas siguientes hasta que el Mona Lisa atracara en Mombasa, Kenia, la Sra. Hayakawa realizó una serie de ponencias, talleres y presentaciones relacionadas con la cultura africana, estando siempre acompañada por el grupo musical Sengenya Stars, quienes diariamente le enseñaron a nuestros participantes como tocar algunos instrumentos tradicionales africanos como el tambor y la kayamba, una especie de sonaja hecha con varitas y semillas o bolitas. Incluso un grupo de participantes formó un club de acrobacia a través de los talleres que ellos organizaron. Las ponencias de la Sra. Hayakawa nos dieron luz acerca de diversos temas que afectan actualmente a Africa, especialmente la lucha del continente por incorporar las culturas tradicionales tribales con la siempre creciente influencia de las grandes ciudades y los países extranjeros.
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Hayakawa Chiaki, una activista japonesa que ha vivido en Kenia por 21 años
La Sra, Hayakawa también nos habló acerca de los problemas que enfrentan los habitantes de las extremamente empobrecidas zonas marginales en los bordes de las grandes ciudades, tales como la comunidad "Kibera", justo en las afueras de Nairobi y con la cual la Sra. Hayakawa ha venido trabajando. Los participantes del Barco de la Paz estuvieron muy conmocionados al escuchar las realidades de la vida diaria en estas comunidades marginales: "Nunca me imaginé que niños tan pequeños como de dos o tres años pudieran ser violados", dice la Sra. Hayakawa, "Pero ese tipo de cosas pasa todos los días en Kibera". La Sra. Hayakawa nos contó también como normalmente nadie va a la policía a denunciar estos crímenes, porque han perdido totalmente la confianza en el sistema de justicia. "No les queda mas que continuar viviendo dia a dia", nos explica, "Si alguién quiere salir de la comunidad, qué es lo que va a hacer? Como no tienen trabajo ni capacidades desarrolladas pues el ciclo de pobreza continúa".
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Sra Hayakawa con los niños de la escuela Magoso (Foto: Hayakawa Chiaki)
A pesar de la fuerte realidad de la vida diaria en las comunidades marginales, la Sra. Hayakawa ha probado con su trabajo y su activismo que un cambio es posible. Hace diez años, ella inició una escuela junto a su amiga Vivian, una habitante de la comunidad. Esta fue la primera escuela en la comunidad de Kibera y empezó con 20 niños en un salón. Ahora, la escuela Mogoso tiene 300 estudiantes desde parvularia hasta el octavo grado. Hay 14 profesores en la escuela, todos originarios de Kibera y que en su tiempo se graduaron de la misma institución. "Ellos vuelven y les ensenas a los nuevos niños después que se gradúan", dice orgullosa la Sra. Hayakawa. La escuela ha fortalecido a la comunidad y le ha dado a los niños un refugio, como en el caso de Tony, un niño que se apareció un día en la escuela rogándole a la Sra. Hayakawa que lo recibiera y que le enseñara a leer y escribir. Tony había estado viviendo en las calles desde que tenía dos años, regresando a su casa de vez en cuando solo para ser golpeado y tirado afuera de nuevo por su padre. Gracias a los esfuerzos de la escuela Magoso y a su gran deseo de aprender, Tony se ha graduado ya de educación básica y próximamente tomará sus examenes de admisión al cachillerato.
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Niños estudiando en Magoso (Foto: Hayakawa Chiaki)
Los niños son normalmente las peores víctimas en tiempos de conflicto, y a pesar que Kenia es relativamente una sociedad pacífica, una ola devastadora de violencia se levantó en el país en 2007 como resultado de las sospechas de fraude en las elecciones presidenciales en diciembre de ese año. En ese momento, la violencia llegó a tal magnitud que el Barco de la Paz se vió obligado a cancelar la que sería su primera visita al puerto de Mombasa. La comunidad marginal de Kibera fue muy afectada por estas consecuencias del fraude electoral, ya que la policía rodeó el perímetro para evitar que nadie escapara. Atrapados dentro de la marginal, amigos y vecinos redescubrieron sus afiliaciones étnicas y de pronto se convirtieron en enemigos. Durante su visita a bordo, la Sra. Hayakawa también nos mostró una serie de dibujos hechos por los niños de la escuela en Kibera. Los dibujos ilustraban hombres camuflados llevando armas AK-47 y machetes, llamas de crayón rojo saliendo de edificios y figuritas de palitos manchadas de rojo sangre, reflejando los recuerdos de estos niños durante la violencia post electoral.
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Onishi Masaya facilita un taller de tambores africanos
“Cada uno de estos niños tiene una historia que contar" le dijo la Sra. Hayakawa a nuestros participantes. Ella y el Onishi Masaya, un miembro del grupo Sengenya Stars, ayudó a que estas historias fueran escuchadas, gravando y luego vendiendo grabaciones de musica tocada por los niños, junto a artesanías, para recolectar fondos para implementos escolares y otras necesidades de los niños. A bordo del Barco de la Paz, llevamos a cabo un "mercado africano", con diversos artículos de joyería artesanal, textiles y artesanía, que recolectó más de un millón de yenes para apoyar la causa de los jóvenes en las comunidades marginales. En la ultima noche a bordo para la Sra. Hayakawa, ella y el grupo Sengenya Stars realizaron una presentación final, acompañados por muchos de nuestros participantes, quienes mostraron sus recientemente descubiertas capacidades en canto, tambor, baile y acrobacia. A pesar de que el barco acababa de cruzar hacia aguas africanas esa misma noche, los participantes habían ya aprendido tanto de la Sra. Hayakawa y de los músicos acerca de las comunidades y de su cultura, que pareciera que hubieran estado ya en Africa desde hace días.

Perfiles de los ponentes invitados.

Chiaki Hayakawa, Escritora/Activista:
La Sra. Hayakawa dirige la escuela Magoso, en Kibera, una de las comunidades marginales más grandes de Africa. La escuela está dirigida a ayudar niños de la calle, niños afectados por la pobreza y huérfanos, a través de alimentos, techo y educación. Ella también organiza proyectos de reciclaje y tours eco-turísticos.

Sengenya Stars, grupo musical:
Este grupo musical y de baile se especializa en música tradicional africana. Gracias a ellos se pudo palpar el ambiente africano en el barco y nos impactaron con presentaciones llenas de energía. A parte de las presentaciones en vivo, también organizaron talleres de tambor, clases de Swahili, y eventos de baile. Onishi Masaya, uno de los integrantes del grupo, es también un colaborador de los proyectos de la Sra. Hayakawa.